GeografÃa fÃsica
GeografÃa fÃsica
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Ubicación
El término municipal de Sevilla se encuentra ubicado en la provincia de Sevilla, perteneciente a la Comunidad Autónoma de AndalucÃa, en el sur de la penÃnsula Ibérica, en la margen izquierda del rÃo Guadalquivir, no obstante su barrios, Triana y Los Remedios ocupan el lado derecho de este rÃo navegable que convierte a esta ciudad en puerto fluvial. En el entorno de Sevilla hay una campiña de tierras marismeñas y una zona elevada que conforma la comarca del Aljarafe muy vinculada con la ciudad por ser la zona de expansión residencial de Sevilla. Se encuentra a 7,8 m sobre el nivel del mar en la Plaza Nueva y tiene una extensión de 141,31 km2. Las coordenadas de Sevilla son las siguientes: Latitud: 37.3772222 Longitud: -5.9869444 UFI: -402849 UNI: -596550 UTM: TG34. .
Los municipios limÃtrofes con Sevilla son: Por el norte, La Rinconada y Santiponce; por el este, Alcalá de Guadaira; por el sur, Dos Hermanas, Gelves y Palomares del RÃo; y por el oeste, San Juan de Aznalfarache, Tomares y Camas. .
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Relieve
La ciudad está construida sobre una planicie, por lo que no ha sufrido las dificultades urbanÃsticas que caracterizan el desarrollo de las ciudades que han surgido en un relieve más accidentado. La horizontalidad de la ciudad es remarcada por una elevación generalmente débil de sus edificios, sobre todo en el centro. Existe una regla implÃcita de urbanismo que prohÃbe sobrepasar la altura de la Giralda (98 m). Sin embargo, esta tradición no tiene respaldo reglamentario escrito y se está viendo amenazada por algunos proyectos de edificios, concretamente la denominada torre Cajasol, cuya licencia de construcción ha concedido la Gerencia de Urbanismo de Sevilla el mes de septiembre de 2008 para construir en la Isla de la Cartuja la torre diseñada por el arquitecto argentino César Pelli, que tendrá (178 m). de altura y supondrá una inversión privada de 130,33 millones de euros. .
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HidrografÃa
El municipio de Sevilla está atravesado, en su lado occidental, por el rÃo Guadalquivir, en cuya cuenca hidrográfica se encuentra integrado, junto con la totalidad de su provincia. Se enclava en pleno Valle del Guadalquivir, una de las tres unidades litológicas en las que se divide dicha cuenca, en uno de los últimos meandros que configura este rÃo, antes de adentrarse en la zona de marismas existente hasta su desembocadura. .
Se trata del rÃo más largo de AndalucÃa y el quinto de la PenÃnsula Ibérica, con un recorrido de 657 km. Es navegable en su último tramo, a través de un tronco principal de unos 80 km de longitud, desde Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), donde vierte en el Océano Atlántico, hasta Sevilla, que cuenta con el único puerto fluvial de España. .
La parte oriental y suroriental de Sevilla está bañada por otros tres cursos fluviales, afluentes o subafluentes del Guadalquivir por su margen izquierda. El más importante de ellos es el rÃo GuadaÃra, que discurre por el extremo sureste del término municipal. Nace en la Sierra de Pozo Amargo, en la provincia de Cádiz, y desemboca en el Guadalquivir, 20 km aguas abajo del casco urbano sevillano. Los arroyos Tagarete y Tamarguillo completan la red hidrográfica de la ciudad. .
Sevilla está emplazada en el centro del curso bajo del Guadalquivir, en un punto casi equidistante entre Palma del RÃo (Córdoba), en cuyo término arranca técnicamente el citado tramo, y la desembocadura del rÃo. En términos aproximados, le separan 90 y 80 km de uno y otro extremo, respectivamente. .
A su paso por la urbe, el rÃo ha incrementado notablemente su caudal, tras haber recibido las aportaciones de todos sus grandes afluentes, entre ellos las aguas del Genil, considerado el más importante, que tributa en la señalada localidad de Palma del RÃo. En la estación de aforo instalada en Sevilla, el Guadalquivir registra un caudal medio de 164,3 m³/s, muy superior a los niveles alcanzados en el curso medio (68,40 km³/s, en Marmolejo, Jaén) y en el curso alto (19,80 m³/s, en el poblado de Pantano del Tranco, igualmente en la provincia de Jaén). .
El rÃo presenta un régimen hidrológico preferentemente pluvial, que determina fuertes variaciones de su caudal. Estas son especialmente visibles en Sevilla, dada su situación en el curso bajo, con estiajes por debajo de los 10 km³/s y crecidas de 5.000 y 9.000 m³/s (con periodos de recurrencia de 5 y 100 años, respectivamente). En la actualidad, las oscilaciones han disminuido notablemente, gracias a la regulación a la que está sometida toda la cuenca del rÃo. .
La irregularidad de este régimen hidrológico, a lo que se añade la ubicación de Sevilla sobre una llanura aluvial, en plena zona de inundaciones, ha condicionado históricamente el trazado urbanÃstico de la ciudad, al mismo tiempo que el rÃo ha visto modificado su cauce natural, con la puesta en marcha de diferentes infraestructuras dirigidas a prevenir las grandes avenidas. Debe tenerse en cuenta que, antes de la regulación actual, las crecidas elevaban las aguas a una altura entre 7 y 10 m y que las zonas más deprimidas de la urbe están situadas a una cota de 4,30 m, caso de la Alameda de Hércules. .
Tales intervenciones, consistentes, en su mayor parte, en cortas y rectificaciones del cauce y en el levantamiento de diques, han provocado una reducción del curso del Guadalquivir en casi 40 km. Es el caso de las obras realizadas en el año 1950, mediante las cuales se desvió el cauce activo hacia el oeste y se construyó una dársena sobre el primitivo. .
La acción del hombre también ha alterado la red hidrográfica de la margen izquierda del Guadalquivir, conformada por los ya citados arroyos Tagarete y Tamarguillo y el rÃo GuadaÃra, igualmente caracterizados por un régimen de fuerte irregularidad. El primero, en concreto, tuvo una gran importancia defensiva durante la Edad Media, al delimitar, extramuros, el flanco oriental de la ciudad, hasta su confluencia con el Guadalquivir, cerca de la Torre del Oro. Su cauce ha sido sucesivamente modificado, alejándolo progresivamente del núcleo urbano y convirtiéndolo en un afluente directo del Tamarguillo. En el Parque Miraflores, situado al norte de Sevilla, se ha reconstruido parte del cauce original del arroyo Tagarete. .
Por su parte, el Tamarguillo discurre en sentido este-oeste por la parte meridional del núcleo urbano. Del mismo modo, su cauce ha sido desviado, lo que ha permitido la expansión de la ciudad hacia el este, con la creación de nuevas avenidas, caso de la Ronda del Tamarguillo, levantada sobre uno de los antiguos encauzamientos de esta corriente. .
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Clima
El clima de Sevilla es mediterráneo, con influencias oceánicas. La temperatura media anual es de 18,6 °C, lo que hace de esta ciudad una de las más cálidas de Europa y de España, solamente superada por AlmerÃa. Los inviernos son suaves; enero es el mes más frÃo, con 15,9 °C y 5,2 °C y los veranos son muy calurosos; julio posee las medias más altas, 35,3 °C y 19,4 °C y todos los años se superan los 40 °C en varias ocasiones. Las temperaturas extremas registradas en la estación meteorológica del Aeropuerto de Sevilla son de -5,5 °C, el 12 de febrero de 1956 y 46,6 °C, el 23 de julio de 1995. Hay un récord no homologado por el Instituto Nacional de MeteorologÃa que es de 47,2 °C el 1 de agosto durante la ola de calor de 2003, según la Estación meteorológica: 83910 (LEZL) situada en la parte sur del Aeropuerto de Sevilla, cerca de la zona militar abandonada. Sin embargo hay una fecha en la que se alcanza la mayor temperatura jamás registrada en Sevilla: 50 ºC el 4 de agosto de 1881, aunque ese dato resulta dudoso ya que las estaciones meteorológicas que se utilizaban anteriormente no poseÃan la misma fiabilidad que las actuales. Las precipitaciones oscilan de 500 a 600 mm al año, concentradas de octubre a abril; diciembre es el mes más lluvioso, con 95 mm. Hay un promedio de 52 dÃas de lluvia al año, 2.898 horas de sol y varios dÃas de heladas —que difÃcilmente se prolongan más de 3 ó 4 dÃas seguidos—, en los que la temperatura mÃnima es menor a los 0 °C y las máximas no pasan de los 8 ó 10 °C. .
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